Formación en Psicodrama

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CICLO 2015

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Consultoría a Empresas

Talleres de Integración Grupal con Técnicas de Acción.

ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL PSICODRAMA PEDAGÓGICO.

Jacob Levi Moreno , creador del psicodrama, mencionaba, criticando la educación de su tiempo, que desafortunadamente nos enseñaban a nominar las cosas solamente y no a vivenciarlas, por lo que su propuesta aboga por el aprendizaje “experiencial”, es decir aprender a través de la vivencia, lo cual constituye un enfoque que hasta ahora encuentra todavía una gran resistencia para su aceptación, debido tal vez a que el proceso de la enseñanza tradicional es más cómodo, menos angustiante, pues expone en grado mucho menor a los participantes y marca y mantiene muy claramente la posición jerárquica del que enseña versus el que aprende.

Desde nuestro punto de vista, la enseñanza que no genera un crecimiento transformador en el individuo, constituye solo un esfuerzo por acumular datos para ser utilizados en alguna ocasión específica de la vida de esa persona, aunque dicha ocasión sea sumamente repetitiva, como en muchas situaciones en el aula y la empresa.

Con este último enfoque, es que convencionalmente se nos ha educado para tener el mayor cúmulo de información, considerando que con esto se nos está preparando óptimamente para la vida en todas sus dimensiones, o dando preferencia a algunas áreas, como la profesional, por ser considerada más valiosa, por ejemplo, que la vida afectiva o las relaciones interpersonales.

Creemos en un aprendizaje que ayude a conocerse a través de los otros, a través de lo que se piensa, siente y reacciona con respecto al mundo que nos rodea.

Consideramos que las cosas se modifican por lo que hacemos y no por lo que reflexionamos al respecto de ellas, de ahí nuestra postura a favor de un aprendizaje basado en la acción, con un especial énfasis en la confianza de la capacidad creativa que todo ser humano posee, postulado fundamental del pensamiento Moreniano, por lo que trabajamos en pro del desarrollo de la espontaneidad, catalizador de la creatividad, que frecuentemente se ha anquilosado precisamente debido al tipo de formación que hemos recibido, la cual en la mayor parte de las veces se sustenta en las conservas culturales propuestas por nuestro ámbito social.

 

 

LA ACTITUD DEL FACILITADOR Y LA VISIÓN CONSTRUCTIVISTA EN EL APRENDIZAJE.

 Partiendo del postulado de que la realidad no es estática, sino cambiante y dinámica, y de que no existan realidades totales, sino realidades virtuales y particulares; en otras palabras, que cada quien posea su propia realidad y está cambiando o reconstruyéndose a cada momento; podríamos indicar que ninguna persona posee la realidad verdadera o su respectivo  conocimiento completo.

Debido a lo anterior los pedagogos plantean con respecto al fenómeno Enseñanza – Aprendizaje, que la importancia que antes se centraba en la forma en que se enseña, ahora se concentre en facilitar el aprendizaje.

De esta manera, el capacitador que antes estaba preocupado por mejorar sus técnicas de exposición, oratoria, presencia en el escenario y otros aspectos centrados en captar la atención del grupo, además de prepararse profundamente en el tema para ser el que más sabe al respecto, actualmente se preocupa por ser “un facilitador” que ayuda a llevar el conocimiento al grupo, que ya no está pensando en cómo mostrarse erudito e informado en el tema de la exposición y, por el contrario, estará al pendiente de lo que sucede a su alrededor, en el plano individual y grupal.

Entonces, el facilitador ya no es el que más sabe o conoce en el grupo, porque debe ser el que más sabe cómo favorecer que los demás se apropien de dicho conocimiento.

 

PSICODRAMA PEDAGÓGICO VERSUS PSICODRAMA TERAPÉUTICO.

La profundidad afectiva y sus límites.

Es importante, como parte del encuadre de trabajo, tener en consideración lo potente de estas herramientas, para evitar abusos o malas prácticas, ya que es frecuente que al trabajar con las personas de una forma completa e integral, quede expuesta el área afectiva, dando lugar a que la manifestación abierta de sentimientos pueda causar, al contrario de lo que se pretende, una experiencia desagradable. 

El coordinador debe tomar en consideración, cuando utiliza el psicodrama pedagógico, que aunque tenga las habilidades y preparación como psicoterapeuta, no está realizando dicha función en ese momento, ni fue el contrato que realizó con el grupo, por lo que es importante que tenga cuidado de no cruzar esa delgada línea que a veces separa el aprendizaje a través de las vivencia de la experiencia terapéutica, aunque se vea muy tentado por la ocasión o incluso por la demanda del grupo.

 

Sobrarán las ocasiones en que el coordinador podrá trabajar con los roles específicos que los elementos de un grupo juegan habitualmente en su ámbito de trabajo por ejemplo, haciendo énfasis en el entorno institucional, pero sin profundizar en la psicopatología individual, las motivaciones personales o la historia previa de los individuos, situaciones que competen al enfoque del psicodrama terapéutico, el cual requerirá de otras condiciones especificas para su desarrollo, diferentes de las necesarias para cubrir una demanda educativa.

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